Cinco años y medio de crisis han destruido millones de puestos de trabajo y cientos de miles de millones de euros en riqueza en todo el mundo. La recesión (las recesiones) ha golpeado con más fuerza a países desarrollados que a países en desarrollo. O al menos más que en anteriores ocasiones. Y eso ha provocado que en los primeros se haya generado una sensación de pesimismo generalizado y que, en muchas ocasiones, pequemos de falta de perspectiva.

Y es que, aunque nos cueste creerlo, hay noticias, muy buenas noticias. Porque la pobreza, en todo el mundo, se está reduciendo y hay razones para el optimismo.

Mi artículo completo con los datos, hoy domingo, en elmundo.es: “Ganar la lucha contra la pobreza“.

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