– Magnifico esto de Oliver Sacks en la NYRB: “A General Feeling of Disorder“. Sobre las migrañas, la vida.

– Ann Shin en The New York Times: My Enemy, my Brother”. Un vídeo brutal de 16 minutos que cuenta la historia de dos soldados, un iraquí y un (niño) iraní durante la brutal guerra que destrozó sus países. Cómo se conocieron en medio de una batalla, qué pasó entre ellos y cómo es su vida décadas después. (Vía Alberto Rojas). La historia es increíble, uno de esos milagros difíciles de asimilar. Y la calidad del vídeo es alucinante, otra liga.

– John Colapinto en The New Yorker: “Lighting the brain“. Karl Deisseroth and the optogenetics breakthrough. (Vía Eduardo Suarez)

– Simon Kuper en el FT: “Why Sepp Blatter is a genius“.  “This 79-year-old understood very early that there’s a new world order in which westerners don’t matter much”.

– Tim Murphy en Mother Jones: “The Rise and Fall of Twitter’s Most Infamous Right-Wing Troll“. Brutal la historia de este chaval de 26 años. Un trol salvaje de internet con unas prácticas a medio camino entre el periodismo y el acoso.

– John Lukacs en la NYRB: “Monsters Together“. Sobre el pacto Ribbentrop-Molotov y el poco caso que se le ha hecho en la historiografía.

– Alexander Stille en la NYRB también: “The Pope Who Tried“. Sobre Pio XI y las relaciones entre la Iglesias y el fascismo. De cómo Mussolini fue recibido como una bendición, hasta que el Papa se dio cuenta, demasiado tarde, de lo que suponía. Y de cómo intentó cambiarlo, pero la curia, con Ledochowski y el futuro Pio XII a la cabeza, lo impidió.

– Amy Crowford en The Smithsonian: “Thirteen Years Later, Did Spellbound Show Us the Power or the Myth of the American Dream?“. Buenísimo esto. Hay un documental muy conocido titulado Spellbound que narraba las finales del concurso nacional de deletreo de EEUU. Un concurso muy célebre para alumnos de primaria, y que por cierto sistemáticamente ganan alumnos de ascendencia india. El reportaje repasa la vida de los ocho finales de 2002, qué ha sido de ellos. Todos fueron a la universidad, pero uno murió joven.

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