– Ayer fue el aniversario de la muerte de Isaiah Berlin. Letras Libres recupera alguna de sus mejores artículos sobre él. Como éste de Mark Lilla: “Isaiah Berlin contra la corriente“. Leyó con originalidad a pensadores marginales; advirtió motivos intelectuales entre autores de épocas distintas; estudió, más que los éxitos, los fracasos de los filósofos. Berlin, a través de sus retratos intelectuales, creó una ciudad letrada en la que podemos volvernos más sabios. Otro bueno es el del propio Krauze: “El profeta Isaiah“: Y una magnífica charla entre Margalit, GArton ASh y Silver sobre “Ética y poder: la larga sombra de Maquiavelo“, a partir de la interpretación que hizo Berlín de él.

Seth J. Frantzman tiene un texto interesantísimo sobre The American Jewish community and the myth of Ari Shavit, a raíz del escándalo destapado en las últimas semanas que ha terminado con la carrera del periodista por varios casos de acoso o agresión sexual. A mí el libro (My promised land) me encantó, pero la crítica me resulta muy estimulante. Vía Álvaro Quintana.

Laura Millán Lombraña en El Confidencial: “Colonia dignidad, el lugar más siniestro del mundo“.

Dexter Filkins en The New Yorker: “Turkey’s Thirty-Year Coup. Did an exiled cleric try to overthrow Erdoğan’s government?“. Muy completo.

James B. Stewart también en The New Yorker. Una historia precisa e increíble de 2002 que merece la pena rescatar. “The Real Heroes Are Dead. A love story“. Vía @pablomediavilla

Anna Heyward en The New Yorker, claro. “The Opposite of a Muse“. In the course of two decades, a medical secretary in Paris persuaded scores of renowned photographers to take her picture. Fascinante historia de una mujer, normal y corriente, insistente hasta límites insospechados, que ha logrado ser retratada por decenas de fotógrafos de talla mundial.

Kathy Gannon para AP: “I had to:” Inside the mind of an ‘honor’ killer in Pakistan. Vía Víctor Olazabal. Terrible y descorazonador. Mató a su hermana, a la que quería y había criado, porque no soportaba los comentarios de sus amigos y vecinos, de “amigos” que todavía hoy se ríen y bromean sobre lo fácil que puede hacer que perdiera la cabeza. El estómago se cierra al leer sobre la rabia, la ira, del padre de ambos, que todavía no ha perdonado… a su hija.

Kate Connolly en The Guardian: “Joseph Goebbels’ 105-year-old secretary: ‘No one believes me now, but I knew nothing’. Brunhilde Pomsel worked at the heart of the Nazis’ propaganda machine. As a film about her life is released, she discusses her lack of remorse and the private side of her monstrous boss

– Extraordinaria columna de Simon Kuper en el FT del fin de semana: “The long shadow of 1989.‘Merkel, Putin, Orbán and Kaczynski were all shaped by the 1989 revolutions’

– Lo explica David Wong en Cracked y da bastante rabia. 7 Reasons So Many Guys Don’t Understand Sexual Consen. Vía Olga Rusu

– Y para terminar, la explicación de por qué los ingleses juegan al fútbol de la forma en lo que lo hacen y de quién es la culpa. How One Man’s Bad Math Helped Ruin Decades Of English Soccer. Vía Antonio Villareal

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