Mi columna de cosas belgas de esta semana, La fuerza del rencor, trata de fútbol.

Bueno, del fútbol como pretexto. Igual que cuando Francia habla de Europa siempre está hablando de Francia, cuando yo escribo estas cosas siempre hablo de las mismas.

“Ni las reglas de Competencia de la UE, ni las regulaciones financieras de Basilea ni el VAR: si quieren algo complicado, retorcido y polémico no tienen más que apuntarse a la Royale ABSSA, l’Association Belge des Sports du Samedi. Mi liga de fútbol de los sábados”.

Las columnas anteriores, y las de todo 2018, en la sección Patio Global, las podéis encontrar en orden inveso de publicación aquí abajo.

29/10/2019 Insólito. El legendario portugués que una vez admirose al ver que desde su más tierna infancia todos los niños en Francia supiesen hablar francés disfrutaría como un gorrino viendo las extrañas costumbres y reacciones de mis vecinos. Esta semana he aprendido que Bélgica era (bueno, todavía es) el único país de la Unión Europea en la que la venta de tabaco estaba prohibida a menores de 16 años, y no de 18. No es que tenga un trato diario con adolescentes, y no he notado una epidemia de adictos juveniles…

insolito

22/10/2019 Fantasmas del pasado. Cuatro cosas aprendí de niño viendo la legendaria serie Kung fu. Primero, que con temple y elegantes movimientos puedes derrotar a cualquier grupo de bandidos y borrachos. La segunda, que no se puede ser vegetariano sin intensidad espiritual. La tercera, que el camino de 1.000 kilómetros empieza siempre con un paso. Y la más importante, que con el amor y la confianza ocurre como con los jarrones chinos: si se rompen, aunque pegues todas partes con mimo, las cicatrices siempre permanecen a la vista.

fantasmas del pasado

15/10/2019 Royale Union Saint Gillioise. DIOS dio a los belgas un país plano, lluvia para el césped y recursos para que cada pueblo, cada barrio, tenga unas instalaciones deportivas alucinantes. Pero también los castigó con un fútbol (que me perdonen Courtois, Hazard o Lukaku) aburrido, soso. Y con unas administraciones inoperantes que convierten joyas naturales en infames barrizales torcidos. Qué capacidad, qué talento, para eliminar casi cualquier atisbo de imaginación, creatividad y flexibilidad, dentro y fuera del terreno.

08/10/2019 Universos paralelos. Una de las cosas más llamativas del mundo belga es la vivienda. Teniendo en cuenta que el poder adquisitivo es mucho más alto que en los países mediterráneos, que los salarios son más altos y que el coste de la vida en general lo es también notablemente, el mercado inmobiliario en cambio, sin ser barato, ofrece oportunidades que sacan los ojos de las órbitas.

31/09/2019 Sin complejos. Si tuviera que elegir una cosa belga que exportar al resto del mundo probablemente escogería su falta de complejos. Es una ironía en una sociedad que en realidad tiene tantísimos complejos cuando mira hacia Francia u Holanda. Un país que lleva al extremo el arte de burlarse de sí mismo y sus ambiciones, pero que sufre tanto cuando sus vecinos los toman por idiotas y necesita reafirmarse con cada pequeña victoria, deportiva, cultural, económica. Dicho eso, existe una característica extendida que los hace inmunes hacia convencionalismos, costumbres y críticas. Independientes y, a su manera, libres.

24/09/2019 Culos y colitas. Ya saben cuánto odio el Manneken Pis, una atracción turística cuya sobrevaloración sólo igualan Mad Max y la comida japonesa, pero no me queda más remedio que volver a hablar de ella. No es porque este fin de semana, con la celebración de una nueva edición del Folklorissimo, un festival cultural local, hayan vestido al neñu de llanisco y una de las gracias haya sido beber la sidra caliente que escancia como sólo puede hacer un niño meón. Ni por el traje bautizado “En pelotas” (literalmente un porrón de pelotas de colores) con el que Agatha Ruiz de la Prada lo decoró después. Bastante duro ha sido eso de por sí.

17/09/2019 Juegos de palabras. La semana pasada, un tipo escribió una barbaridad en internet. Ya, a mí también me sorprendió, no es algo que pase a menudo. Por eso seguramente las fuerzas del orden tuvieron que tomar rápidamente cartas en el asunto. Aguanten, el toque belga llega enseguida. Resulta que el sujeto, con pseudónimo, lanzó una diatriba en Facebook tras leer la noticia de que un Policía había muerto en acto de servicio en Lieja. “Un bon flic et un flic mort”, escribió, algo así como “Poli bueno, poli muerto”. A pesar de que el agente no había fallecido, el post se volvió viral, y ya saben, indignación, insultos, trataron de hacerle recapacitar para que borrara y todo acabó con una denuncia.

10/09/2019 Be tarta, my friend. Pensé que este momento nunca llegaría, pero ha llegado. ¿Recuerdan el anuncio de BMW con Bruce Lee? El de “Be water, my friend”. Parecía insuperable, pero no, los belgas han hecho lo imposible y han encontrado la forma de mejorarlo con una campaña antológica: “Trata a tus amigos como si fuera una tarta”. Literalmente. La campaña se titula Safety Cake y la han lanzado la asociación de Jóvenes conductores responsables de Flandes (en serio, esto existe) y Renault, con una web (www.safetycake.be) y un magnífico vídeo en tres idiomas.

3/09/2019 Montesquieu tenía razón. Lo confieso: he cambiado de idea. He pasado las últimas dos décadas de mi vida combatiendo a Montesquieu y, al final, resulta que el galo lleva razón. No en lo de la separación de poderes, que también, sino en su polémica teoría sobre el clima. Sostenía que “el carácter del espíritu y las pasiones del corazón son extremamente diferentes en los diversos climas“, y de sus escritos se deriva un determinismo (la temperatura como “el primero de todos los imperios”) muy debatido en los primeros cursos de Sociología. Uno, siempre liberal, vociferaba en las aulas, hasta que vine a Bélgica.

30/07/2019 Bienvenido al sur.

bienvenido al sur

23/07/2019 Orgullo dominguero. orgullo dominguero

16/07/2019 Errores de juventud. Bélgica es un lugar donde casi todo el mundo tiene trabajo (5,5% de paro) y la negociación colectiva y la protección social garantizan salarios decentes (el mínimo es casi 1.600 y el bruto medio en torno a 3.500 para jornada completa, con más de la mitad de la población ingresando al menos 3.053). Los jóvenes no tienen las preocupaciones que atormentan a sus colegas españoles o italianos. Se van pronto de casa, se casan antes, tienen (muchos más) hijos razonablemente pronto. Estos días se ven aprendices por todas partes: bancos, supermercados, las instituciones europeas.

09/07/2019 Un ‘petit permis’. En la fina línea que separa el orden del caos, la civilización de la barbarie, las piscinas son el último bastión de la esperanza y la felicidad. Los que viven cerca del mar jamás han sido capaces de entender la dependencia emocional que se puede desarrollar con unos pocos metros cuadrados de agua y cloro. La familia resulta que tampoco entiende que se añore más una inmersión que a ellos. Históricamente, los que vivían en el norte del continente no entendían este idioma de depuradoras y filtros. Pero no sé si por el cambio climático o la imposición del sentido común, las cosas están cambiando.

02/07/2019 Manía persecutoria. A partir de marzo, BPost, el servicio postal belga, sólo repartirá correo no urgente dos veces por semana. Los lunes y los miércoles, en concreto. No sufran: periódicos, paquetes y “avisos de defunciones” (no me lo invento) seguirán llegando cada día. Pero el ordinario, como la recogida de basuras, se dosifica.

25/06/2019 ‘Commuting‘. Hay cosas complicadas cuando uno vive en Bruselas. Comprar pescado dos veces por semana sin pedir un crédito. Encontrar una calle sin obras. O aguantar la risa cuando los medios advierten de la canícula, la insoportable ola de calor con temperaturas de 27 grados (no exagero). Pero si hay algo verdaderamente difícil viviendo aquí es conocer belgas. Sabemos que están, porque los escuchamos a veces paseando por los parques, en los bares y en las tiendas y algún veterano dice que son sus amigos. Pero conocer, lo que se dice conocer bien, no a menudo.

18/06/2019 Bruegel en Marolles. Bruselas es un paraíso para los aficionados a los murales. Se puede cruzar la ciudad de norte a sur y este a oeste saltando de fachada en fachada. Hay varios tours de turismo alternativo, y los lectores de comics no se cansan de venir a buscar por las paredes de la capital belga a Tintín, de onmipresente Hergé, a Ric Hochet (de Tibet); a Albertito (de Chaland) o las aventuras de De Blake y Mortimer, salidas de la mano de Edgar P. Jacobs. Por no hablar de clásicos como los Pitufos, Spirou o Lucky Luke. Pero si el panorama antes era rico, ahora lo es todavía más.

11/06/2019 El mejor trabajo del mundo. Woody Allen quería reencarnarse en las yemas de los dedos de Warren Beatty. La mayoría de los aficionados al fútbol del planeta pactarían con el diablo por hacerlo en los pies de Leo Messi o Cristiano Ronaldo. Yo, en cambio, vendería el alma de todos mis lectores a cambio de reencarnarme en las papilas gustativas de Daniel Vaughn, el periodista que sin duda alguna tiene el mejor trabajo del mundo: editor de Barbacoas del Texas Monthly.

04/06/2019 Fritland. Zanel Laci y su familia llegaron a Bélgica a mediados de los 70 cargados de ambiciones. Refugiados albaneses que, considerando como la mayoría (y equivocándose como tantos) Bruselas como mero lugar de paso, se encerraron en sí mismos esperando para dar el salto. Pasó el tiempo y cuando comprendieron que aquello no era camino sino destino, compraron un local en las proximidades de la Bolsa y lo convirtieron en Fritland, una de las friteries más famosas de la ciudad, al nivel de Antoine o Eugène.

28/05/2019 Arcoiris en Borgoña. Sospecho que lo que van a leer es producto de la falta de sol, vitamina C y sueño tras la resaca electoral, pero lo voy a escribir igualmente: hay un elemento de la cultura política belga que tenemos que incorporar urgentemente. Ya, qué me van a contar, decir esto el día en que la prensa titula Dos Bélgicas o Domingo negro, tsunami político, país desarticulado no parece muy inteligente, pero debemos importar el uso de colores y banderas para hablar de coaliciones.

21/05/2019 El retorno del rey. El domingo Bélgica celebra elecciones. Es una cita importantísima porque lo único más complicado que aprender a sacar la basura en el país es formar Gobierno. En 2011 estuvieron 541 días sin ponerse de acuerdo en las coaliciones. Pese a ello, o quizás precisamente por ello, crecimiento, desempleo y las cuentas públicas registraron mejores marcas que la media de la eurozona. En 2014 fue todo un récord, apenas cuatro meses y medio, aunque con poca fe la llamaron “coalición kamikaze”. La de 2019 pinta complicada, pero en realidad, da absolutamente igual.

14/05/2019 Un país en la mochila” Dos de las cosas más llamativas de Bélgica son que no hay chabolas y que los pueblos no son lo que nosotros entendemos por pueblos. Lo primero no choca porque no se ve. No te das cuenta de la diferencia hasta que llevas un tiempo viviendo por aquí y un día, en otro país, caes del guindo. Hay pobres, y una cantidad brutal de personas sin hogar, pero no hay chabolas, viviendas destartaladas. Ni, prácticamente, bloques inmensos que alojan a cientos de familias. Las diferencias, salvajes, están por dentro, pero por fuera las casas de ricos, pobres y clases medias (al menos en las ciudades) son increíblemente parecidas”.

07/05/2019 Sostiene De Wever. “Bélgica se evapora. No es una consecuencia climática, ya nos gustaría. Es una cuestión filosófica, sociológica. Lo dice Bart De Wever, el líder de la N-VA flamenca, en su último libro, titulado Sobre la identidad. Su tesis, no muy original, es que Bélgica no existe. Hay “apenas algunos indicadores simbólicos” de la belgitude, como “el chocolate, los mejillones con patatas, el Atomium, los Diablos Rojos y la casa real”. Pero poco más”.

30/04/2019 Acto de servicio .”Una de mis fotos favoritas, y la que más ha circulado estos años en mi Whatsapp, es la de un agente de policía, impecable con su gorra, en medio de una protesta. De fondo se ven coches patrulla, antidisturbios, algún cámara de televisión, pero el protagonista es el hombre que, con un bote a presión en su mano derecha, trata de echar de la zona a un manifestante. Se palpa el movimiento, la acción, el intento del joven de esquivar el chorro que le golpea. Y se ve, por encima de todo, el imperial gofre a medio comer en la mano izquierda del impasible agente. Qué manos, qué fuerza. Como diría el difunto R. Lee Ermey en La chaqueta metálica, “una da tiros y la otra consuela”.

23/04/2019 Huevos y gallinas.  “El otro día, volviendo a casa, vi algo muy sospechoso. Un grupo de críos, inquietantemente silenciosos y concentrados, registraban una zona de arbustos en el Parque del Cincuentenario. Rastreaban de forma coordinada, sin levantar la cabeza del suelo. Uno, prematuro cascarrabias, pensó en drogas o pokemon, pero como sus seis años de media sugerían que era algo excesivo para lo primero, y no estamos en 2016 para lo segundo, quedé en observación. Era todo mucho más inocente, tradicional y sano: cazaban huevos de pascua“.

16/04/2019 Buenos y malos. “Hace unos meses, un ladrón abrió mi coche. Revolvió la guantera pero no sé llevó gran cosa, apenas una bolsa de deporte con ropa de deporte sin valor. Tuve bastante suerte: si en lugar de ser un ladrón hubiera sido la policía, el coste hubiera sido mucho más alto. Resulta que buenos y malos tienen una afición común: pasean por las aceras dándole a la cerradura. Si los primeros en encontrar un coche sin pestillo son los amigos de lo ajeno, arrasan con lo que pueden. Si se adelantan los agentes, la multa que te llega es de 58 euros”.

09/0472019 La capital. “Bruselas no tiene quien le escriba. De Londres, París o Roma lo sabemos todo porque hay películas que las inmortalizan, extraordinarias novelas, fotos legendarias. Pero de Bruselas no. Hasta las grandes plumas, como Amélie Nothomb, se han convertido en estrellas describiendo locuras distantes y exóticas. Es comprensible que sin el glamour de sus vecinas Bruselas no inspire derroches estéticos, pero es curioso que la ciudad de la OTAN y las instituciones europeas, con espías chinos y rusos por todas partes y cientos de diplomáticos, no dé siquiera para thrillers”.

02/04/2019 Manual de resistencia. “Antes de mudarse, el gran error que comete todo español es pensar que cruzar los Pirineos es llegar a Europa. Mentira, Europa no existe. Esa fantasía pseudo-orteguiana en la que el sur es el problema y el norte la solución, en la que políticos y servicios públicos son mejores en función de la latitud, cualquier vecino habla seis idiomas y todo procedimiento administrativo se hace en dos clicks ha hecho más daño que la nocilla blanca, la colifor y Amelie juntas”.

26/03/19 Caídos por la patria. Tras una larga carrera llena de victorias, fama y reconocimiento, Armando, como otras leyendas del deporte, va a dar el salto a China. Allí tiene admiradores y un millonario que ha pagado los 1.252.000 euros de su cláusula de rescisión. Es una historia razonablemente habitual, salvo por un pequeño detalle: Armando es una paloma.

19/03/19 Pavé. Cada mes de marzo Bélgica se parte en dos. En ese momento, los extranjeros empiezan a mirar al cielo con cara de súplica mientras que los locales miran al suelo en busca de gloria. Primavera, aquí, quiere decir clásicas. Quiere decir Flecha Valona, Lieja-Bastón-Lieja, Gante-Wevelgem. Quiere decir, épica, sufrimiento, dolor y agujetas. Quiere decir pavé.

12/03/19 Reír y llorar. Esa combinación y ese contraste son para mí Bélgica. Dos lados que coexisten pero nunca llegan a juntarse. Ríen y lloran, a veces por lo mismo, a veces juntos incluso, pero se alejan paso a paso sin que puedan o sepan evitarlo. Con más indiferencia que rechazo. Donde nadie parece pensar mucho ni en el pasado ni en el futuro y se limitan a vivir, como pueden, el presente.

5/03/19 La familia. París es la ciudad del amor. Venecia, la de los canales. Oslo, la de los atracos a mano armada en cualquier bar, cafetería o restaurante. Y Bruselas, ay Bruselas, es la ciudad del adiós. Dicen que todos los caminos llevan a Roma, pero es mentira, todos desembocan aquí (..) No es fácil asumir que estás, o eres, lugar de paso. Aquí, donde primero lloras abrumado y luego pides más. Donde creces (personal y profesionalmente) como en ningún otro lugar, por el ambiente, por el nivel, por la camaradería y la competición. Donde aprendes, te enamoras y te vacías. Las estancias son temporales, lo sabes desde el primer instante, pero aun así o quizás por eso mismo, la sensación de pertenencia, de tribu, de familia, es más fuerte. Como Gran Hermano pero sin edredones y con Cumbres hasta el amanecer. Nunca quise venir, no lo cambiaría por nada.

26/02/19 Los 27. Llegaron a ser miles, pero hoy quedan apenas 27. La ocupación nazi de Bélgica es una de las fases más oscuras, incómodas y evitadas de la historia del país. Por lo que ocurrió, por los que murieron y por los que colaboraron. Hasta 80.000 nacionales se volcaron con los invasores, y sus esfuerzos siguen siendo bien recompensados.

19/02/19 Antitapas. Hay dos grandes juicios que se repiten sobre Bruselas: que es una ciudad gris de tiempo horrible y un lugar muy aburrido. La primera es dolorosamente cierta, la segunda increíblemente falsa.

12/02/19 Al ralentí. Decía Golda Meir que la paz en Oriente Medio llegaría cuando los árabes amasen a sus hijos más de lo que odiaban a los israelíes. Algo así se podría decir de los belgas: la paz social llegará el día en el que amen las conquistas sociales más, aunque sea sólo un poquito más, de lo que adoran las huelgas generales.

05/02/19 Jalea de arándanos. Cometieron un error. Hasta la semana pasada, los chalecos amarillos eran una cosa ya testimonial en Bélgica. Lejos del poder de convocatoria de sus colegas galos, de su violencia, de los linchamientos a la prensa y la deriva antisemita o bolivariana. Hacía mucho que no hacían ruido, ocupados ya en otras batallas, pero el sábado volvieron y cometieron un error: bloquearon la entrada del Ikea de Anderlecht.

29/01/19 Menos es más. A los belgas les gustan las cosas pequeñas. Hasta ahí, nada que objetar, yo respeto mucho las preferencias, parafilias y tradiciones. Lo que es digno de estudio, y de aplauso probablemente, es que hayan logrado convencer a millones de personas de que sus atracciones diminutas son dignas de interés. De que “menos es más”, como popularizó Mies van der Rohe.

22/01/19 Oxígeno político. Al principio pensé que era la maquetación. Luego algo me sugirió que tenía que ser la tipografía, pero tampoco. Después de un rato, de mirar también la competencia, no era capaz de encontrar el problema, aunque algo no era normal. Al final, caí en la cuenta: no había política en la portada del periódico.

15/01/19 La reconquista. En Francia, quien quería ser presidente de la República solía poner los ojos primero en la Alcaldía de París, al modo de Chirac. En España tienes que ser el jefe del partido. En Bélgica, da totalmente igual o al menos lo parece. La N-VA, el partido nacionalista (e independentista flamenco), la fuerza más votada de lejos, anunció ayer su lista de candidatos y para un observador mediterráneo resulta curioso.

08/01 Libros, brunchs y sofrología.  En 2008, en Bélgica había 4.219 librerías. En 2017, quedaban 3.095. Según los números del sindicato SIN, tres locales cierran cada semana en el país. Ojo, es una definición muy laxa de librería, casi al nivel de calificar de chocolate a la taza el brebaje líquido y sin alma que te ofrecen en las pastelerías pijas del mundo francófono. (…) Me preocupa que a este ritmo de traspasos cualquier día acabamos como en El Ejido. La cosa es que como ya tenemos una ultraderecha más que asentada, el absurdo apocalíptico que nos tendremos que inventar para intentar darle sentido a la realidad va a tener que ser más rebuscado.

Las columnas de 2018 se pueden leer por ejemplo aquí.